Atención telefónica con IA
Un agente de voz responde las llamadas cuando tu equipo no está disponible, entiende qué necesita la persona y gestiona las solicitudes habituales.
Automatizaciones personalizadas
Hay procesos que no encajan en ninguna categoría porque son específicos de cómo trabaja tu empresa. Para esos, partimos de cero: entendemos el flujo real, decidimos qué merece automatizarse y construimos el sistema alrededor de tu forma de trabajar, no al revés.
Qué problema resuelve
Procesos que viven repartidos entre hojas de cálculo, correo y cabezas.
Herramientas que no se hablan entre ellas y obligan a una persona a hacer de puente.
Tareas críticas que dependen de que alguien concreto se acuerde.
Información que se reintroduce tres o cuatro veces en sitios distintos.
Flujos que funcionan, pero sólo mientras el volumen sea el de ahora.
Cómo funciona
Cada tramo está definido de antemano: qué hace el sistema, hasta dónde llega y en qué momento entra una persona.
Paso 01
No el que está documentado, sino el que se ejecuta de verdad cada día, con sus atajos y sus excepciones.
Paso 02
Identificamos dónde se pierde tiempo, dónde se rompe la información y qué tareas se repiten sin aportar criterio.
Paso 03
Definimos qué automatizamos, qué se queda en manos de una persona y dónde van los puntos de control. Esto se acuerda antes de construir.
Paso 04
Desarrollamos el sistema y lo conectamos con vuestras herramientas actuales para que encaje en el trabajo diario.
Paso 05
Observamos el comportamiento real durante las primeras semanas y afinamos. Un sistema que no se revisa envejece mal.
Qué puede hacer
Se activan las que tienen sentido para tu negocio. Ninguna se enciende sin acordarla antes.
Cómo se implementa
Una conversación de trabajo con las personas que ejecutan el proceso. Salimos de ahí con el flujo dibujado.
Te presentamos qué se puede automatizar, con qué alcance, en qué orden y qué queda fuera. Sin ambigüedad.
Empezamos por el tramo con más impacto y menos riesgo, lo ponemos en producción y seguimos desde ahí.
El sistema se adapta a vuestras herramientas. Cambiar de software nunca es el requisito de entrada.
Dejamos documentado cómo funciona, qué hace en cada caso y cómo supervisarlo. Sin dependencias opacas.
Ejemplos de aplicación
Situaciones ilustrativas para que veas la forma que toma la solución. No son casos de clientes.
Operaciones internas
Coordinar un proceso que hoy pasa por tres departamentos y cuatro herramientas distintas.
Gestión documental
Leer documentos que entran en distintos formatos, extraer los datos y volcarlos ya estructurados.
Seguimiento comercial
Registrar automáticamente cada interacción y avisar cuando una oportunidad lleva demasiado tiempo parada.
Control y reporte
Reunir información dispersa en un panel único y enviar el resumen periódico sin que nadie lo prepare a mano.
Beneficios
El sistema se construye alrededor de vuestro proceso, no al contrario.
El conocimiento del proceso deja de vivir sólo en la cabeza de quien lleva años haciéndolo.
Un flujo automatizado absorbe aumentos de volumen que un proceso manual no aguantaría.
Se puede ver en qué estado está cada cosa, sin preguntar a nadie.
Preguntas frecuentes
Por la sesión de análisis. Es habitual llegar sin saberlo: nuestro trabajo es precisamente detectar dónde está el desgaste y qué merece la pena automatizar primero.
Es justo el caso para el que existe esta solución. Cuanto más específico es el proceso, menos sentido tiene forzarlo dentro de una herramienta estándar.
Un sistema en producción necesita supervisión. Acordamos contigo un seguimiento para revisar el comportamiento real, corregir desviaciones y ampliar el alcance cuando tenga sentido.
No. Muchas veces la mejor solución es una automatización determinista, más simple y más fiable. La IA se añade sólo donde hace falta interpretar lenguaje o tomar decisiones que una regla fija no cubre.
No trabajamos con tarifas cerradas de catálogo, porque el coste depende del volumen real, de cuántas integraciones haya que montar y de qué parte del proceso se automatiza. Tras la primera sesión de análisis te damos un presupuesto cerrado, con el alcance por escrito y sin permanencias.
El sistema se diseña para tratar únicamente los datos necesarios y para que la información pueda alojarse en la Unión Europea. Antes de poner nada en marcha dejamos documentado qué datos se tratan, con qué finalidad y durante cuánto tiempo, de modo que puedas incorporarlo a tu registro de actividades de tratamiento.
Depende de cuánta información haya que estructurar y de con cuántas herramientas se integre. Lo habitual es empezar por un alcance acotado y ampliarlo después. En la sesión de análisis te damos un plazo concreto para tu caso, no una estimación de folleto.
Sigue explorando
Un agente de voz responde las llamadas cuando tu equipo no está disponible, entiende qué necesita la persona y gestiona las solicitudes habituales.
Un asistente responde a tus clientes en WhatsApp, resuelve las dudas habituales y mantiene la conversación viva hasta que alguien de tu equipo pueda entrar.
Automatizamos las tareas repetitivas de atención al cliente —clasificar, responder, registrar, avisar— para que tu equipo trabaje sólo en lo que aporta criterio.
Siguiente paso
Cuéntanos cómo atendéis hoy a vuestros clientes. Analizamos los procesos actuales, te decimos qué se puede automatizar de verdad y qué no merece la pena tocar. Sin compromiso y sin ponerte delante un catálogo.
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